En todos los años que llevo siguiendo el mundial de la F1, jamás me había entrado sueño durante el desarrollo de un Gran Premio; ayer domingo, no pude evitar dar unas cabezadas mediada la carrera.
¡Qué coñazo, señores! Salvo las escaramuzas protagonizadas por el mismo de siempre en su lucha particular contra Luis Hamilton, cuando ambos estaban a años luz de la cabeza que dominaba el joven fenómeno Sebastián Vetel desde otro planeta, los coches pasaban espaciados por la anchísima…
El Comisariado Europeo del Automóvil, CEA, Club de Automovilistas, considera que el texto aprobado ayer en el Congreso de los Diputados sobre la reforma de la Ley de Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, es ilegal en alguno de sus artículos porque vulnera de manera directa la propia Constitución y otras leyes de rango superior, pasando por alto la presunción de inocencia de los conductores, y siendo su único objetivo cobrar,…
Este texto que hoy subo a mi web, me ha sido enviado por su autora, Rosario Raro. Es para mi una gran satisfación reproducirlo por lo que significa que todavía hay personas que se acuerdan de aquel inolvidable programa y de mi entrañable amigo Alain Petit, con él compartí riesgos y alegrías. Alain me llama de ven en cuando; sigue vivo y además haciendo las mismas cosas por todo el mundo.
Recuerdo como hace unos años, en la ciudad norteamericana de Fénix, con motivo del Gran Premio de F1, leí una noticia de las que producen estremecimiento.
Al parecer la madre de un niño de corta edad, aparcó su coche, cerrado y con las ventanillas subidas, y dejó al niño en el interior, cuando la temperatura exterior superaba los cuarenta grados a la sombra; algo muy común en aquella ciudad construida en medio del desierto de Sonora