Los conductores que no lleven limpia la matrícula perderán cuatro puntos

Los conductores que no lleven limpia la matrícula perderán cuatro puntos

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La Dirección General de Tráfico (DGT) ha establecido una nueva obligación para los conductores antes de subirse al coche: la de asegurarse que sus matrículas estén limpias y sean legibles. Así lo establece el proyecto de Ley que modifica la normativa de Seguridad Vial que ha remitido el Gobierno a las Cortes para ser debatido. La nueva exigencia queda recogida en el artículo 9 del proyecto legal referido a los usuarios y titulares de vehículos que determina que «el conductor deberá verificar cada vez que haga uso del vehículo que sus placas de matrícula estén limpias y legibles sin obstáculos que impidan o dificulten su identificación». Incumplir estos requisitos supondrá una infracción grave, multada con 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del carné. Este nuevo artículo de la amplia reforma legal que se avecina y con la que Tráfico prevé cobrar «todas» las multas ha suscitado ya las críticas de algunas asociaciones de defensa de conductores como Automovilistas Europeos Asociados. Su presidente, Mario Arnaldo, señaló que la reforma es un «sinsentido» porque «no sólo regula un procedimiento inquisitorial con la eliminación de garantías para los ciudadanos, sino que va a provocar un colapso de los tribunales ya que elimina toda posibilidad de defensa del conductor en el procedimiento administrativo y, si alguno quiere defenderse de una multa injusta, va a tener que ir a los tribunales». Arnaldo añadió que «ya es el colmo que se tenga que exigir al conductor que, además del carné, tenga que ir con la bayeta y el bote de lejía». Otras importantes modificaciones incluidas en el proyecto de ley tienen que ver con el trámite de la sanción, que se acorta y resuelve en mucho menor tiempo. Así, el infractor recibirá una sola comunicación de la denuncia en vez de tres, como ocurría hasta ahora. Descuentos Para incentivar el pronto pago, se establece un plazo de 15 días durante el cual el conductor podrá acogerse a un descuento del 40 por ciento. Ahora, el tiempo máximo para obtener este «beneficio» es de un mes y la reducción es del 30 por ciento. Si el conductor no paga ni hace alegaciones a la denuncia, el procedimiento acabará en un mes y la sanción será firme. El proyecto también establece modificaciones en la cuantía de las multas de manera que las leves se castigarán con 100 euros (antes 90), las graves con 200 (antes entre 91y 300) y las muy graves con 500 (antes entre 301 y 600).

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