Dinero en la F1

Dinero en la F1

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La crisis por un lado, y el ánimo de recaudar por otro. El caso es que el dinero está siendo noticia más que nunca en el mundillo de la F1. Tras Honda, apunto estuvo también de abandonar la competición Williams, mientras que los pilotos se encuentran en plena disputa con la FIA por el precio de sus superlicencias.

Frank Williams ha revelado recientemente que de no ser por las medidas aplicadas por la FIA y la FOTA para reducir costes en la máxima competición de automovilismo del mundo, su escudería se hubiese visto obligada a abandonar las carreras de la misma forma que ya hiciese Honda hace no mucho tiempo. Williams, que es tras Ferrari y McLaren el tercer equipo más laureado de la competición (nueve títulos de constructores y siete de pilotos) ha revelado que ya no están ni siquiera en disposición de pedir más dinero a los bancos tras las importantes pérdidas sufridas en los últimos tres años.

Además de estos recortes, el capo de la F1, Bernie Ecclestone, desveló que ayudó al equipo británico con una cifra cercana a los 15 millones de euros. Esta cantidad supone un aumento retroactivo de los derechos comerciales entre los años 2004 y 2007 al cual tienen derecho los equipos que estén dispuestos a firmar ahora el nuevo Pacto de la Concordia. Según Ecclestone: “Es un prepago (para Williams). Tienen derecho a pagos retroactivos sólo cuando firma el Acuerdo de la Concordia. Les dijimos que les pagaríamos ahora”. Hay que recordar que desde que BMW pasó a tener un equipo propio, Williams no ha tenido el apoyo de un gran constructor, pasando a ser uno de los pocos equipos privados que sobreviven en la F1 hoy en día. Desde entonces han tenido acuerdos con Cosworth en 2006 y con Toyota los dos últimos años, pero como meros suministradores de motores. Y para aumentar la dificultad, se ha sabido no hace mucho que RBS, banco británico que supone uno de los mayores patrocinadores del equipo, está estudiando la posibilidad de abandonar sus actividades en la F1 debido a su precaria situación, pese a tener aún dos años más de contrato con Williams.

Por otra parte, los pilotos de F1 se encuentran en pleno litigio contra la FIA por sus superlicencias. Este documento, que es el único que permite competir en Fórmula 1, tiene un coste con una parte fija y otra variable que depende de la actuación del piloto en el anterior campeonato. El año pasado ya hubo una importante subida en las cuotas, cuando el fijo aumentó de 1.725 euros a 10.000, y el precio por punto lo hizo de 456 a 2.000 euros. Esta temporada la subida es menor, de 400 euros la base y 100 más por cada punto logrado, pero los pilotos parecen haber dicho basta. La GPDA (asociación de pilotos) ha pedido a sus miembros que no renueven de momento sus superlicencias, al menos hasta que este tema sea discutido en una próxima reunión entre la FOTA y la FIA.

En el 2008 ya hubo una amenaza de boicotear el GP de Gran Bretaña por este tema, pero finalmente quedó en nada. Veremos en que queda este año, pero por las declaraciones de Max Mosley, presidente de la FIA, este aumento podría suponer una manera de presionar a los pilotos para que revelen sus ingresos anuales. Mosley se muestra dispuesto a negociar bajo esta premisa. Y además, no sería la primera vez que desde la FIA insinúan que una buena medida para recortar costes en la F1 sería que los pilotos se bajasen el sueldo, aunque no es algo que los protagonistas del circo estén dispuestos a hacer.

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