Un salón marcado por los coches que son “correctos”

Un salón marcado por los coches que son “correctos”

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Se ha dado comienzo al Salón de Detroit, que este año muestra la ausencia de grandes marcas como Nissan, Suzuki, Mitsubishi o la alemana Porsche. También se aprecia la desaparición de los automóviles con grandes y sedientos motores. Por otra parte, los fabricantes se decantan por modelos de bajo consumo, eléctricos o híbridos.

Bajo un considerable manto de nieve y con temperaturas de varios grados bajo cero -como en los viejos tiempos- que no impiden que todo siga funcionando con la normalidad de siempre, ayer abrió sus puertas una nueva edición del Motor Show de Detroit.

El salón llega marcado por el culebrón de las recientes ayudas a los tres grandes fabricantes estadounidenses de automóviles, Ford, General Motors (GM) y Chrysler. Aunque las fiestas navideñas parecen alejar en el tiempo el periplo que sus respectivos presidentes hicieron por Washington en busca de ayudas, lo cierto es que apenas han pasado dos semanas desde que la Casa Blanca accediera a inyectar in extremis 17.400 millones de dólares a las dos últimas compañías para evitar que suspendieran pagos.

En estas condiciones, el salón se ha convertido en una muestra de lo políticamente correcto. Y el objetivo es contentar a quienes, finalmente, tuvieron que decantarse por salvar millones de empleos a cambio de prestar el dinero de los contribuyentes.

Es, por tanto, una muestra sobria en su presentación, sin grandes exhibiciones con las que intentar atraer a los clientes, ya que Detroit es también un importante lugar de ventas. Pero con cerca de 600.000 parados más sólo durante diciembre -en general, no de la industria del automóvil-, tampoco se espera que el salón vaya a generar una gran demanda.

Así, uno de los hechos que más se aprecia es la desaparición de los automóviles políticamente incorrectos -con grandes y sedientos motores que tanto gustaban a los norteamericanos-, por mucho que el descenso en los precios de los carburantes les haya vuelto a resucitar. En cambio, el acento se pone en aquellos modelos que tienen consumos más eficientes y en los prototipos de vehículos eléctricos e híbridos.

Ausencias notables

Aunque la noticia más importante en este terreno es que A123, una de las dos compañías que compiten por el contrato principal de suministro de la nueva generación de baterías de ion-litio para la industria del automóvil y que parece que va a ganar esta carrera tecnológica, ha anunciado que planea construir una fábrica en el estado de Michigan. La planta podría comenzar a trabajar en la segunda mitad de 2010.

Asimismo, se nota la ausencia de grandes marcas. En particular, de las asiáticas y especialmente, de Nissan y su división de coches de lujo Infiniti. Ambas siempre han tenido un lugar muy destacado en la muestra. El argumento que han dado para no acudir es que no tendrán ningún gran lanzamiento en los proximos meses, aunque hasta el último momento se han visto presionadas por sus concesionarios, para los que no estar en Detroit puede ser percibido como una muestra de debilidad o problemas internos que disuadan a los pocos compradores.

Para evitar esa percepción, Honda ha optado por estar presente pero, como han hecho otras muchas marcas, sin eventos alrededor de su presencia o reduciéndolos al mínimo.

Tampoco han acudido constructores como Suzuki, Mitsubishi o la alemana Porsche. Lo cual supone una excelente noticia para algunos fabricantes chinos, que si en ediciones anteriores habían tenido que instalar sus exposiciones fuera del pabellón de la muestra, este año han podido ocupar los huecos libres dejados.

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