¿Es un pájaro, es un avión? No, es un Tesla Roadster

¿Es un pájaro, es un avión? No, es un Tesla Roadster

Cuántos egos habrán quedado por los suelos al comprobar que un coche a pilas era más rápido que un todopoderoso V-algo. El Tesla Roadster, el primer deportivo eléctrico, ha podido dar buena cuenta de muchos que han osado desafiar a la espectacular entrega de potencia de un motor eléctrico ofreciendo todo su rendimiento desde el primer pisotón al acelerador, no es de extrañar que en alguna ocasión nos hayamos referido a él como el nuevo rey del cuarto de milla.

Si hay algo que te sorprende la primera vez que te pones al volante de un eléctrico es la ausencia de ruido del motor, únicamente cuando vamos alcanzando velocidad y empieza a revolucionarse el motor empezamos a oír un ligero zumbido que alcanza su máximo esplendor en el momento que llegamos a la velocidad máxima autolimitada electrónicamente para evitar que nos “comamos” la batería en un santiamén. En los siguientes podéis comprobar como suena, y como acelera, un Tesla Roadster.

Así como en su día la sociedad se tuvo que acostumbrar a escuchar cada vez más los ruidos de los motores de explosión y poco a poco olvidarse del relinche de los caballos, ahora nos tendremos que adaptar al zumbido y casi ausencia de ruidos de los eléctricos. En este caso concreto el Tesla Roadster en plena aceleración se asemeja y mucho a un jet privado pidiendo pista para despegar.

No me puedo ni imaginar como tiene que ser alcanzar los 100 km/h desde parado en menos de 4 segundos con la suavidad con que los eléctricos son capaces de acelerar, con la ausencia de los tirones y las diferencias de potencia que provocan los cambios automáticos (incluso las mejores transmisiones variables continuas) y disfrutando de una entrega de par continua.

Con todo y con eso, permitidme que como apreciación personal reconozca que para el disfrute de la conducción nada como sentir los rugidos de un buen V-loquesea (cuanto más grande mejor), aunque desgraciadamente el disfrute y la sonoridad sean directamente proporcionales al puñal que nos clavarán en la gasolinera cada vez que tengamos que ir a repostar. Visto lo visto (Ferrari 599 HY-KERS, Porsche 911 GT3 R Hybrid) yo tengo puesta toda mi esperanza en los futuros deportivos (y superdeportivos) híbridos.

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