Volkswagen Bulli Concept

Volkswagen Bulli Concept

Nostalgia de los años 60. A falta de la esperada generación del New Beetle, Volkswagen muestra en el Salón de Ginebra 2011 un prototipo ‘retro’, el Bulli Concept, basado en el T1 Camper de los años 60. Este concepto adelanta una posible línea de monovolúmenes compactos resucitando a la icónica furgoneta hippie.

La moda ‘vintage’ marca tendencia en el Salón del Automóvil de Ginebra 2011. En la muestra suiza se exhiben hoy modelos como el Morgan 3 Wheeler o el Wiesmann Spyder Concept, a los que se suma este ‘revival’ firmado por Volkswagen y que responde al nombre de Bulli Concept. Se trata de una revisión del icónico T1 de la marca alemana, más conocido como Microbus, Camper o, en lenguaje profano, ‘la furgoneta hippie’.

Fue en 1950 cuando Volkswagen mostró este microbus al mundo. Por aquel entonces, equipaba un motor de gasolina de poco más de un litro y 24 CV. Su revisión del siglo XXI ha sido concebida bajo las exigencias actuales: el propulsor de combustible es sustituido por uno eléctrico que rinde 145 CV. Alimentado por baterías de ion litio –ubicadas en el piso tras el motor- muestra una autonomía de 300 kilómetros, una velocidad máxima de 140 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h de 11,5 segundos.

Donde más se aprecia la herencia de la mítica furgoneta es en el diseño: con el emblema de Volkwagen sobredimensionado en el frontal o la carrocería bitono inspirada en el Samba Bus. A medio camino entre lo retro y lo futurista, el Bulli pretende marcar el camino de una nueva línea de monovolúmenes de tamaño compacto. Sus dimensiones no lo desmienten: 3,99 metros de largo, 1,75 de ancho, 1,70 de alto y una distancia entre ejes de 2,62 metros. Sí, su longitud es menor que la de un Volkswagen Golf: con estas medidas sorprende que de cabida a seis personas.

El secreto del Volkswagen Bulli se encuentra en el habitáculo, que maximiza el espacio gracias a una concepción minimalista: sólo dos filas de asientos, una posterior y una anterior, en disposición 3+3. Para conseguir añadir una tercera plaza en los asientos delanteros, Volkwagen proyecta un espacio diáfano, resultado de eliminar la palanca de cambios en la parte central. Ésta es sustituida por una palanca ubicada junto al volante a la derecha del conductor, con dos únicas posiciones: marcha adelante y marcha atrás. Tras el volante encontramos sólo el reloj del cuentakilómetros y, en el centro un iPad integrado que hace las veces de consola de pantalla táctil multifunción. Otro de sus puntos fuertes es la modularidad. Si bien con las seis plazas ocupadas la capacidad de carga es de 370 litros, esta aumenta a 1.600 litros si abatimos la fila trasera. Además, el asiento delantero central se puede abatir en caso de que viajen sólo dos personas.

Con el Bulli, Volkswagen aumenta la oferta de sus modelos retro, a los que se sumará la nueva generación del New Beetle que, presumiblemente, veremos en el Salón de Frankfurt 2011 en septiembre.

Comenta o Pregúntanos