MINI comienza el destape de su nueva generación con los detalles técnicos

MINI comienza el destape de su nueva generación con los detalles técnicos

En noviembre se presentará en Oxford la nueva generación, la tercera desde que está en manos de BMW, del MINI. Un par de días después el coche se presentará internacionalmente en los Salones de Los Ángeles y Tokio casi al mismo tiempo.

Pero en lugar de dejarnos unas seis semanas esperando, la firma británica ha decidido comenzar a difundir datos y detalles de su futura gama de modelos. Esta arrancará con un motor de gasolina de tres cilindros y 1,5 litros desarrollado integramente por y para el grupo BMW (se abandona la sinergia con PSA). Contará con 138 caballos de potencia máxima, 220 Nm de par máximo desde sólo 1.250 rpm, ampliables hasta 230 de manera puntual con la función “overboost”. Este tres cilindros conformará el motor de acceso para la gama MINI Cooper al parecer, quedando para más adelante el lanzamiento de una variante más sobria en cuestiones de potencia para el futuro One.

Gallery: Fotos espía: MINI Cooper F56

Por encima de este motor de tres cilindros estará el nuevo cuatro cilindros con 195 caballos y 280 Nm de par (300 con función overboost), que aunque no tiene confirmación oficial de cilindrada, se debería situar en los dos litros. Este motor será para el Cooper S. Sabemos que el JCW será mucho más potente, y con un motor de dos litros de cilindrada, podría llegar bien cerca de los 300 caballos si BMW quiere.

Estos motores turbo cuentan con todas las tecnologías conocidas de BMW, con distribución variable, inyección directa, turbo implantado directamente en el colector de escape…

La gama de motores diésel se articulará también de inicio con el Cooper D de tres cilindros y 1,5 litros, que ofrecerá 118 caballos y 270 poderosos Nm de par máximo. Dice BMW que esta nueva mecánica gasta hasta un 7% menos que el motor diésel al que sustituye. ¿Cuánto es eso entonces? Haciendo los deberes de matemáticas, el consumo medio debería quedarse en 4,1 litros cada 100 kilómetros.

Las cajas de cambio también se actualizan. La manual gana en su gestión electrónica un sensor para acoplar las revoluciones de motor y ruedas durante los cambios de marcha de manera automática (vamos, punta tacón automatizado en reducciones…), mientras que las cajas automáticas se asocian al GPS para hacer conducción predictiva en cuanto a la selección de velocidades (no te volverá a meter marcha mientras intentas retener con el freno motor a la entrada de una ligera curva).

Cambiando de tercio, te podemos hablar de la plataforma. El nuevo MINI estrena la plataforma F56, que compartirá con otros modelos del Grupo BMW, como la futura generación de modelos de tracción delantera de la Serie 1, empezando por el MPV Active Tourer.

Afortunadamente para los locos de las cuatro ruedas, la plataforma conserva el tren trasero multibrazo, con el tren delantero con columnas McPherson. Se ganan amortiguadores pilotados, y una nueva dirección eléctrica que debería proporcionar buen tacto e información. Además, la gestión electrónica de la dirección incluye compensación de los efectos del par en la dirección, con lo que en las versiones más potentes el volante no “buscará” la tracción en la carretera escapándose de nuestras manos al acelerar fuerte.

BMW hace especial mención de las medidas de reducción de peso, con el uso de microaleciones de acero, y múltiples procesos productivos para optimizar la cantidad de material empleada en cada pieza y componente, a fin de lograr reducir la tara total.

En cuanto a seguridad activa, el MINI integra por primera vez un capó que se eleva en caso de atropello para mejorar las posibilidades de supervivencia del atropellado, y permitir a los diseñadores contar con un morro más afilado, en lugar del bulboso frontal del R56.

En cuestión de seis o siete semanas, más detalles, fotos e información.

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