VOLKSWAGEN NAVARRA COMIENZA LA PRODUCCIÓN EN SERIE DEL NUEVO VOLKSWAGEN POLO

  • Un Volkswagen Polo de color Naranja Energético con motor 1.0 TSI de 95 CV y equipamiento Comfortline se convierte en el primer coche de la serie.
  • Volkswagen Navarra realizará los pximos meses una producción en escalada, siguiendo la curva de lanzamiento prevista para alcanzar una producción diaria de 1.400 coches en el mes de noviembre.

Volkswagen Navarra ha comenzado hoy, tras el regreso de las vacaciones de verano, la producción en serie del  nuevo Volkswagen Polo, que fue presentado el pasado mes de junio en Berlín (Alemania). El primer coche de la producción en serie, que supone el inicio de la sexta generación del compacto de la marca, ha sido un Volkswagen Polo de color Naranja Energético.

 El primer Volkswagen Polo de la serie representa para Volkswagen Navarra el comienzo de la fabricación en escalada de su nuevo coche, con una curva de lanzamiento que irá en aumento durante las próximas semanas. Este primer coche de la producción en serie tiene un motor

1.0 TSI de 95 CV *, cambio manual de cinco velocidades y un equipamiento interior Comfortline.

Salto cualitativo y fases del lanzamiento

El nuevo Polo, que el pasado mes de junio reunió en Berlín (Alemania) a 400 periodistas  en su presentación oficial, mantiene, en palabras de Emilio Sáenz, presidente de Volkswagen Navarra, “el ADN de nuestro histórico modelo y da un salto hacia delante en diseño, seguridad y tecnología”.

Desde el día de hoy y hasta el próximo mes de noviembre, la producción en serie del nuevo Volkswagen Polo irá en escalada, siguiendo la curva de lanzamiento prevista para alcanzar, en dicho mes, una producción diaria de 1.400 coches.

Miguel Ángel Grijalba, director de Producción de Volkswagen Navarra, considera que estas semanas suponen un reto importante para la fábrica: “Haber realizado en Pamplona la fabricación de prototipos y, sobre todo, haber producido todas las preseries en la línea de montaje (simultáneamente con el anterior modelo) y que todas ellas hayan sido montadas por el personal de la línea, han dejado el camino bien preparado. Ahora, tras las modificaciones definitivas realizadas en las instalaciones durante las tres semanas de parada de fábrica, tenemos que concentrar nuestros esfuerzos en aprender y asegurar los nuevos procesos con la mayor rapidez posible, para alcanzar el mismo nivel de conocimiento y perfección que teníamos al finalizar el modelo anterior”.

De esta manera, en estas primeras semanas de fabricación –añade Grijalba– “hay que familiarizarse con el nuevo coche, con todo lo que eso implica: nuevas piezas, nuevos procesos de montaje, nuevas pautas de ajuste, nuevos proveedores, nuevas instalaciones, nuevas tecnologías de producto y proceso… una etapa apasionante que con el esfuerzo de todos los que formamos la empresa llegará a buen fin”.

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