Ya sé que es muy duro volver, pero hazlo lo más seguro posible

Si piensas volver de tus vacaciones el próximo fin de semana, no esperes para:

1- Comprobar los niveles del aceite, del líquido de frenos y de la dirección; el anticongelante, la batería y el agua especial para el lavaparabrisas.

2_ Comprueba también el estado de la escobillas, la presión de los neumáticos en frío. Asegúrate de que llevas toda la herramienta de emergencia; llave de ruedas, gato, bombillas de recambio, triángulos, chalecos reflectantes…

3- Asegúrate de que tienes toda la documentación al alcance la mano y el seguro vigente. Si estas obligado a la revisión de ITV y no la has hecho todavía, te puede caer un buen “puro” en forma de multa.

4- Échale una miradita a las pastillas de freno. Si están gastadas, además de frenar mal, harán surcos en los discos, y si tienes que cambiarlos, cuestan un ojo de la cara.

5- Si vuelves con tu familia y equipaje abundante, dedica, unos minutos- si lo tienes- a ver el vídeo que hice el año pasado para CEA en su web.

6- Carga el coche la noche antes, y coloca lo más pesado lo más cerca de la parte posterior de los asientos traseros (lo más cerca del centro de gravedad). Si no viaja nadie en los asientos traseros, sujétalos con los cinturones de seguridad; en caso de choque, los cinturones evitarán que la carga salga proyectada hacia delante. No permitas que ni un solo objeto contundente y de peso, vaya suelto en el interior del habitáculo.

7- Antes de avanzar un solo metro, ponte bien el cinturón de seguridad y obliga a los que contigo viajan que hagan lo mismo bajo amenaza de dejarlos en tierra.

8- Planifica bien tu viaje y descansa cada dos horas de conducción seguida. Ya sabes, ni una gota de alcohol ni tampoco de fardes de cordero o de cualquier otro alimento de difícil digestión hasta no poder moverte.

9- Y me voy a tomar la libertad de darte un par de consejos más, producto de los muchos miles de kilómetros que he recorrido en mi vida. No corras más cuando el destino está ya cerca y, aunque quieras mucho a las personas que te acompañan, no les dirijas ni una sola mirada al hablar o contestar. Concentra toda tu atención a la carretera, al tráfico, y al entorno, es decir, al frente y a lo que puede llegar por detrás.

Y, por último, aplícate la norma que a mi me ha dado resultado bien hasta ahora: “de cada tres vehículos que vienen de frente, siempre pienso que, al menos uno, puede estar loco o borracho”.

Ya sé que exagero un poco, pero vale.
¡ buen viaje!

Paco Costas

Comenta o Pregúntanos