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Prueba Renault Mégane Sport

Renault Mégane Sport

El puesto de conducción de la versión deportiva del Mégane, no difiere mucho de un Mégane normal. La versión Sport esta por debajo de la versión F1, pero aun así entre estos dos acabados las diferencias sin casi inapreciables. Solo se contemplan las diferencias técnicas, como mayor dureza del chasis, o retoques en la suspensión. En cuanto al puesto de conducción es muy cómodo, amplio, el asiento recoge de manera excelente el cuerpo, esta entre un termino medio de dureza, ni muy blando ni muy duro. El asiento tiene múltiples reglajes para encontrar la posición ideal en el menor tiempo posible. Las palancas que accionan el movimiento de ajuste de distancia con el salpicadero. Son de difícil localización y su ajuste es impreciso. El salpicadero es muy limpio, no abundan botones sin sentido, y lo pocos que tiene, están bien posicionados, son perfectamente legibles y su accionamiento no supone tener que perder de vista la carretera.

Visibilidad
El Renault Mégane tiene una línea un tanto curiosa, sobre todo la parte trasera. El cristal es pequeño, por lo tanto la visión a través de el es bastante reducida. La visibilidad delantera es la correcta, los pilares laterales (pilares A) son de un tamaño correcto, más bien tirando a estrechos, no molestan a la visión lateral. En esta versión Sport, el parabrisas delantero trae una banda de color negro a la altura de los parasoles. Es muy útil en días de sol, y en la práctica no resta en absoluto visibilidad.

Impresiones de Conducción
El Renault Mégane Sport ó RS como se llama en la calle, solo existía en la versión gasolina. Por lo tanto al ver un Mégane Sport se achacaba directamente con el Mégane RS de 225 CV, pero desde hace unos meses Renault implemento un propulsor Diesel a este acabado deportivo. El motor es un 2.0 Dci que eroga 175 CV. El propulsor es muy cómodo de conducir, tiene la típica “patada” de los Turbo Diesel, desde bajas vueltas tiene suficiente potencia como para no tener que exprimir el motor mas de lo necesario. El Renault Mégane es un vehículo con un carácter radical, en esta versión Diesel quizás se puede ver un poco mermado por su motorización, el sonido lógicamente no se puede comparar con el de su hermano gasolina, pero este motor Diesel apunta muy buenas maneras.

Frenada
El Renault Mégane Sport lleva un equipo de frenado firmado por la marca Brembo. Si nos fijamos en las pinzas delanteras de cualquier RS podremos ver que pone Brembo, solo en los frenos delanteros. Los de atrás son los de serie, que ya de por si son unos frenos magníficos. Los Brembo que equipa el Renault Mégane son discos de frenos autoventilados de unas dimensiones a tener en cuenta, las pinzas son de cuatro bombines. Nuestra unidad supero sin mayor problema las pruebas de frenada, pero al ser un vehículo de prueba los frenos habían sido castigados de mas, por lo tanto un vehículo nuevo dará mejores sensaciones en la frenadas.

Tracción
El propulsor Diesel tiene más par a bajas vueltas que su hermano gasolina, por lo tanto las pérdidas de tracción son mas frecuentes en esta versión, que en la de gasolina. Para ello el Mégane cuenta con unas buenas ruedas (225/40/18) montadas en unas llantas de 18 pulgadas, además del control de tracción de serie. Aun teniendo ayudas electrónicas y un buen calzado el Mégane tiene leves perdidas de tracción en cualquier tipo de suelo. Pero como todo es cuestión de como le solicitemos potencia al motor, si le pisamos a fondo patinara siempre, si hacemos una conducción normal no tendremos estos problemas nunca. En conducción deportiva, solo notamos leves perdidas de tracción el los apoyos en curvas.

Estabilidad
Una estabilidad comprometida entre la efectividad y el confort para los pasajeros. Su estabilidad es muy buena, es digna de mencionar, si la estabilidad de la versión Sport es alta la de la versión F1 lo es aun mas. La suspensión es dura, pero no es seca, ni rebotona, absorbe perfectamente irregularidades pequeñas o cualquier imperfección de la carretera. Sin dejar que se noten en el interior del vehículo. El Renault Mégane trae de serie control de estabilidad (ESP) no es para nada intrusivo. Deja que el conductor disfrute de la conducción deportiva hasta el limite, eso si, si nos pasamos actuara inmediatamente para sacarnos del fregao.

Reposacabezas
En esta versión Sport del Mégane, los reposacabezas son activos. Los delanteros son regulables tanto en altura como en inclinación, Los traseros son solo regulables en altura. Los delanteros al ser regulables en inclinación dan un gran confort de marcha.

Cinturones
El Renault Mégane Sport trae cinco cinturones del tipo estandar, de tres puntos de anclaje. Los delanteros equioan de serie pretensores pirotecnicos.

Bebes y Niños
El Renault Mégane Sport se puede pedir en tres o cinco puertas, nuestra unidad era de cinco puertas, por lo tanto el acceso a las plazas traseras era excelente. Introducir una sillita no conlleva dificultad, el Renault Mégane trae de serie el sistema ISOFIX de anclaje de sillitas de bebes.

Airbags
El Renault Mégane trae de serie 8 Airbags, que son: De conductor, acompañante (desconectable) , laterales, de cortina… etc.

Euroncap
En las pruebas EuroNCAP el Renault Mégane obtiene: 5 estrellas para la protección de ocupantes y 2 estrellas para la protección infantil un total de 33 puntos sobre 39.

Recuperaciones
Al llevar un motor Diesel en recuperaciones sale muy bien parado el Mégane Sport, tanto en cuarta marcha como quinta recupera en poco tiempo desde 80 Km./h a los 120 Km./h, en sexta marcha nos podemos permitir algún lujo, ya que de por si es bastante aprovechable en carretera.

Caja de Cambios
El Renault Mégane esta dotado con una caja de cambios de seis relaciones, perfectamente escalonadas entre ellas. El tacto de la palanca es normal, para ser una versión Sport, deberían haber caracterizado un poco más el pomo, ya que lleva el mismo que lleva por ejemplo el Renault Modus. El accionamiento de la palanca es limpio, no se aprecian ruidos ni holguras.

Circulando por Carretera
En carretera, el Mégane Sport tiene un comportamiento limpio, su estabilidad es excelente, nos permite más de un lujo en carreteras viradas, y disfrutar de su buen chasis. El propulsor acompaña a la tarea, empuja con decisión desde muy bajas vueltas. En conducción relajada los consumos son muy ajustados, tiene muy buena autonomía aun a pesar del toque deportivo que tiene.

Circulando por Autopista
En autopista, el Mégane Sport es cómodo, muy económico, sencillo de conducir, rápido si lo deseamos. En sexta marcha es casi inapreciable el sonido del motor dentro del vehículo, esta muy bien insonorizado. Debemos fijarnos en el tacómetro para ver a que revoluciones esta el motor.

Circulando por Ciudad
En ciudad no pasa desapercibido por su look racing, es discreto pero a la vez llamativo entre el publico. Su uso en ciudad es muy bueno, la suspensión no resulta demasiado dura para pasar resaltos o cualquier tipo de badén. El consumo en ciudad es bastante contenido.

Calidad de Acabados
Los acabados en esta versión son muy buenos, abundan los plásticos de calidad, y los ajustes correctos.

Calidad de Materiales
Los materiales utilizados son de buena calidad, el forrado de las puertas es muy bueno. Los plásticos son de buen tacto y aparentes.

Conclusiones
El Renault Mégane Sport es un vehículo con carácter deportivo, pero también es un vehiculo utilizable para el uso a diario. Gracias a su bajo consumo podemos hacer uso de el todos los días. Es muy cómodo de conducir, efectivo en carreteras viradas etc…
A Favor: Consumo bajo, propulsor cómodo de conducir, buen chasis y suspensión.
En Contra: Pocas diferencias en relación a acabados con otros Mégane, reglajes del asiento, Motor ruidoso desde el exterior.

Redactor y probador: Daniel Galdeano Martnez


                       

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