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Prueba Peugeot 208 1.6 e-HDI 115cv Allure

Peugeot 208 1.6 e-HDI 115cv Allure

Esta semana os traemos la prueba del nuevo Peugeot 208, sustituto del 207. El cual, a lo largo de su vida, se consideró un digno sucesor del Peugeot 206. Que, por su parte, fue un adelantado en su época. Y no solo por diseño. Del 206 al 208, a parte del salto generacional y los años de por medio, sigue habiendo una conexión entre ellos. Naturalmente, el 208 es superior en todos los aspectos. Y es que el nuevo 208 goza de disponer de unas excelentes mecánicas. Potentes y con un bajo consumo de carburante. A nivel tecnológico, el 208 está en la cresta de la ola. Dispone de todo tipo de ayudas actuales. Externamente el Peugeot 208 es muy diferente del 207. Un buen lavado de cara, para un vehículo completamente renovado. Nuestra unidad, con acabado Allure, disponía de algún que otro extra que lo hacía muy atractivo a la vista. Las llantas de 17″ llamaban mucho la atención. Dentro, el nuevo 208, da un vuelco a la o tradicional. Nada más sentarnos en el asiento del conductor observamos varias cosas. Lo primero, los asientos forrados en piel, son cómodos, sujetan de maravilla el cuerpo. Y en este caso también calefactables. El salpicadero está más “limpio” a la vista. Todo queda reunido en la columna central. Destaca la pantalla multimedia. Con la que podemos interactuar con la radio, navegador, opciones del vehículo, etc… Y por último, el cuadro de instrumentos y volante. El cuadro de instrumentos está a una altura atípica. Más alto de lo normal. En pocos kilómetros, incluso nos resultara cómodo. El volante, por su parte, es muy pequeño de radio y cuenta con un buen grosor. Es ideal para maniobrar.

Visibilidad
Buena visibilidad, así podríamos resumir al Peugeot 208. El conductor no percibe grandes ausencias en la visión desde el puesto de conducción. La única pequeña pega es el Pilar A, demasiado grueso, en ocasiones puede dificultarnos la visión. Los retrovisores exteriores, cuentan con un buen tamaño y son capaces de enseñarnos que sucede detrás del 208 sin problemas. El Peugeot 208 dispone de faros halógenos y luces diurnas mediante diodos luminosos. Los faros halógenos funcionan correctamente, sin destacar en nada. Son correctos para un uso normal. Sin conducimos mucho por la noche sin alumbrado artificial es posible que echemos de menos unos faros de xenon.

Impresiones de Conducción
La unidad probada monta el popular motor diésel de 1.6 litros de cilindrada que eroga 115 CV. Este propulsor lo montan muchas otras marcas que nos son del grupo PSA. Sin ir más lejos el BMW-Mini Cooper D. La buena fama de este propulsor viene dada por unos consumos muy bajos, una potencia óptima y sonoridad baja. Todo esto si lo juntamos con un vehículo como el 208 tenemos un utilitario devorador de kilómetros muy cómodo. El motor es progresivo en la entrega de su potencia, no tiene la característica patada de los TDI bomba inyector del grupo Vag. Es contundente desde las 1.750 rpm hasta las 4000 rpm, de 4000 para arriba se pierde mucha fuerza y es inútil seguir subiendo hasta el corte, sobre las 4500. Solo obtendremos ruido y un maltrato de la mecánica innecesario. Este e-HDI permite unos consumos realmente bajos.

Frenada
Buen sistema de frenado equipa el Peugeot 208, delante, discos ventilados de 266mm. Detrás, discos macizos de 249mm. El tacto del freno es contundente frena con fuerza desde que pisamos el pedal, no hace falta hacer excesiva fuerza para obtener una frenada potente y precisa. Trae ABS de serie de última generación. Y ayuda a la frenada de emergencia, dotando al sistema de una mayor presión para hacer más eficaz la frenada y recortar metros.

Tracción
Mínimas perdidas de tracción en el Peugeot 208 1.6 e-HDI, el control de tracción se encarga de mitigarlas, en el acabado Allure es de serie. El Peugeot con el acabado Allure está más destinado al confort, no por ello tiene un mal aplomo en curvas. La suspensión es más blanda y balancea más la carrocería. En curvas lentas acusa un pequeño deslizamiento del tren trasero si forzamos la trayectoria. En una conducción normal, el Peugeot 208 es un vehículo muy cómodo para su sector, y con una buena calidad de rodadura, no presenta perdidas de tracción en curvas enlazadas, ni en puertos de montaña.

Estabilidad
Nuestra unida de pruebas venia dotada de ESP, de serie en el acabado Allure. El ESP en el Peugeot es poco intrusivo, nos deja llevar el coche bastante suelto antes de actuar. Su actuación es rápida y muy de golpe. Corrige al vehículo en pocos segundos colocándolo en la posición correcta. El 208 presenta una buena estabilidad en cualquier terreno, en carreteras nacionales nos dio una muy buena impresión en cuanto a estabilidad se refiere, es un vehículo cómodo pero a la vez estable, muy estable.

Reposacabezas
El Peugeot 208 homologa cinco plazas. Por lo tanto viene equipado con cinco reposacabezas. Los delanteros son regulables en altura e inclinación. Los traseros solo son regulables en altura. Ninguno de ellos es activo en caso de accidente.

Cinturones
Al igual que sucede en el caso de los cinturones, el Peugeot 208 monta cinco. Los cuales son del tipo estándar, los delanteros además incorporan pretensores pirotécnicos y avisador acústico de cinturón no abrochado al emprender la marcha.

Bebes y Niños
La unidad probada del Peugeot 208 tenía tres puertas, que complica un poco el acceso a las plazas traseras. En las plazas traseras el Peugeot puede llevar como opción el sistema de anclaje de sillitas ISOFIX. El maletero, de buen tamaño dispone de 285 litros de capacidad.

Airbags
En materia de seguridad el 208 viene bien surtido. Tiene 8 Airbag de serie. No podemos solicitar más ni como opción, pero la verdad, tampoco le hacen falta más.

Euroncap
En las pruebas EuroNCAP el Peugeot 208 obtiene: 5 estrellas para la protección de ocupantes y 5 estrellas para la protección infantil un total de 35 puntos sobre 39.

Recuperaciones
El motor diésel de 1.6 litros es el encargado de animar al Peugeot 208, consigue unas buenas cifras de aceleración. El 0 a 100 Km/h lo completa en 9,7 segundos. Con un CO2 de 98 g/Km. En la práctica, los 115 cv son más que suficientes para una excelente aceleración. Es capaz de recuperar velocidad de forma rápida si así lo deseamos. En adelantamientos sucede igual.

Caja de Cambios
La caja de cambios utilizada en el 208 es de seis relaciones. La relaciones están bien escalonadas entre sí, la sexta marcha es para desahogo del motor, menor ruido en el habitáculo y un menor consumo que ya de por si es mínimo en este propulsor. El tacto que presenta la palanca y la caja de cambios es bueno, las marchas entran con suavidad y sin excesiva fuerza una vez adquiere la caja su temperatura de uso. Estando fría, se resiste un poco en los primeros intentos.

Circulando por Carretera
En carretera pudimos comprobar la buena calidad de rodadura que presenta el nuevo Peugeot 208. El buen andar que tiene por carreteras nacionales nos invitó a hacer más kilómetros de los esperados en la prueba por este tipo de vías. Su buena comodidad, bajo sonido de la mecánica y sobre todo un bajísimo consumo, nos sorprendió muy gratamente. Ya habíamos tenido el placer de probar el 1.6 HDI en otros modelos y diferentes marcas, pero hay que decir que en ninguno de ellos gastaba tan poco como en este Peugeot 208. Con poco menos de medio depósito fuimos capaz de realizar cerca de 400 km y aun marcaba autonomía para casi otros 500km más. Un depósito lleno puede rondar una autonomía de casi 1000km en una conducción normal.

Circulando por Autopista
En autopista, aun se hicieron más evidentes los buenos puntos ya destacados en carreteras nacionales. La comodidad que nos dio el 208 por autopista es digna de una buena berlina. En ningún otro utilitario habíamos tenido esta buena sensación. El consumo se redujo aún más en autopista, el consumo medio que nos llegó a marcar el ordenador fue de 4,4 litros a los 100, verdaderamente increíble. Estos consumos los obtuvimos a una velocidad de 100 km/h. Lo que también destaca del 208 en autopista es una dirección demasiado asistida, aunque según aumentamos la velocidad se endurece. Pero aun así sigue siendo demasiado asistida para esa velocidad.

Circulando por Ciudad
En ciudad se encuentra como pez en el agua, se podría decir que es su mejor terreno, pero es que lo son todos para él. En ciudad su consumo es fantástico, no gasta casi nada en comparación con otros propulsores diésel de caballaje parecido. La suspensión absorbe a la perfección cualquier irregularidad del pavimento. Dado su tamaño se aparca con facilidad en cualquier sitio, en este caso si ayuda tener una dirección muy asistida que se puede mover casi con un dedo.

Calidad de Acabados
En esta versión del 208 Allure, los acabados interiores son muy correctos. Abundan los buenos materiales a la vista. Los plásticos duros quedar relegados a zonas no visibles o directamente no existen.

Calidad de Materiales
Los materiales empleados en la gama 208 de Peugeot son buenos, desde los plásticos visibles a la piel de los asientos, volante, freno de mano, etc…

Conclusiones
En resumen, el Peugeot 208 es un digno sucesor del su antcesor, el 207. Que ya de por sí, era un excelente coche. El 208 entra pisando fuerte en el mercado. Con un buen abanico de motorizaciones. Que a falta de versiones “RC” o “GT”, “GTI” nos tenemos que conformar con este 1.6 e-HDI de 115cv en diesel. Y del 1.6 THP de 155cv en gasolina. Este último ya dispone de una potencia a tener en cuenta. El HDI goza de unas magníficas prestaciones con unos bajos consumos. Ideal para un uso urbano.

A favor: consumo del propulsor, comodidad de marcha, habitabilidad interior.
A mejorar: Sonoridad del motor en autopista autovía, visibilidad lateral, acceso plazas traseras.

Redactor y probador: Daniel Galdeano Martínez
Fotos: Daniel Galdeano y Pablo Nez
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