Impuesto de circulación: diferencias del 365 por cien

Impuesto de circulación: diferencias del 365 por cien

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La fiscalidad de circulación de vehículos variará este año en España hasta un 365 por cien según el ayuntamiento. Automovilistas Asociados Europeos (AEA) demuestra en su estudio anual que en nuestro país hay grandes abismos entre diferentes municipios, existiendo por tanto ‘paraísos fiscales’ en relación al impuesto de circulación.

El impuesto de circulación de vehículos registra diferencias de hasta el 365 por cien entre los distintos municipios de España. Así lo demuestra el estudio realizado por Automovilistas Europeos Asociados (AEA): este abismo se registra entra la ciudad más cara, San Sebastian (cuyos conductores pagarán este año 72,97 euros), y la más barata, Melilla, que fija en 2009 dicha fiscalidad en 17,04 euros.

Cada consistorio tiene libertad para fijar estas tarifas, por lo que, según expone AEA, ‘es esa facultad discrecional lo que ha dado lugar a que se creen en nuestro país verdaderos ‘paraísos fiscales’ en relación con el pago de este impuesto municipal.

Además el coste de este gravamen podría subir aún más si finalmente el Gobierno decide aprobar la reforma para adecuarlo a criterios medioambientales, (actualmente se cuantifica sobre la potencia fiscal). Según argumentan desde el Ministerio de Hacienda, esta reforma reduciría las diferencias que hoy en día presentan los municipios.

Subidas a pesar de la crisis

El presente año, los ayuntamientos españoles recaudarán 2.186 millones en concepto de impuesto de circulación. A pesar de la crisis económica, la mayor parte de los consistorios han aplicado subidas superiores al IPC y, en algunos casos, se supera este indicador incluso 14 veces. De hecho, Barcelona, Castellón y Huesca han aplicado el máximo legal permitido.

El presente año, los ayuntamientos españoles recaudarán 2.186 millones en concepto de impuesto de circulación. A pesar de la crisis económica, la mayor parte de los consistorios han aplicado subidas superiores al IPC y, en algunos casos, se supera este indicador incluso 14 veces. De hecho, Barcelona, Castellón y Huesca han aplicado el máximo legal permitido.

Los ayuntamientos más caros en este apartado son, además de San Sebastián, Barcelona, Huesca, Castellón, Palma de Mallorca, Córdoba, Cádiz, Tarragona, Valladolid y Santander. Por su parte, los municipios que menos cobran por este impuesto a sus conductores son Melilla, Ceuta, Soria, Zamora, Pamplona, Palencia, Las Palmas, Cuenca y Pontevedra.

En 2009, los automovilistas de San Sebastian abonarán un 24 por ciento más en impuestos locales sobre el automóvil que los empadronados en Madrid, así como un 37 por ciento más que los habitantes de Valencia y un 365 por ciento más que los residentes en Melilla.

Paraísos fiscales: éxodo de vehículos

AEA concluye en su estudio que estas enormes diferencias han generado varios ‘paraísos fiscales’, no ya entre municipios de diferentes comunidades autónomas, sino también entre localidades de una misma región.

Notorio es el caso de Robledo de Chavela (Madrid): allí el impuesto de circulación es siete veces inferior al de la capital. Esto implica que muchos automovilistas cambien su empadronamiento a localidades con menor presión fiscal, aunque posteriormente no tengan intención de circular por ellas. Una práctica habitual que realizan muchas entidades con el renting de vehículos.

Sólo seis municipios españoles concentran el 25 por ciento de la matriculación de vehículos de empresa de toda España: Moralzarzal, Robledo de Chavela y Collado Mediano (Madrid), Rellu (Alicante), Colmenar (Málaga) y Rajadell (Barcelona).

Esto trae como consecuencia un incremento del parque de vehículos de las localidades que no se corresponde a la subida del censo de población. Por ejemplo, en Alicante, en 2008 la población sumó únicamente 82 habitantes, mientras que la matriculación de los vehículos de empresa se multiplicó por 700.

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