La CEOE pide a Zapatero que se implique en las ayudas al automóvil

La CEOE pide a Zapatero que se implique en las ayudas al automóvil

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El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha solicitado la implicación directa del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en las ayudas que el sector del automóvil ha pedido para dinamizar el mercado y mantener el empleo en la industria.

Once asociaciones de este sector se han reunido con el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y en un documento conjunto han articulado los apoyos complementarios que solicitan del Ejecutivo para incentivar la demanda de automóviles y preservar el empleo en esta industria.

Díaz Ferrán ha asegurado que el Jefe del Ejecutivo “debe coger el toro por los cuernos y tomar las riendas de este problema” y argumentó su opinión en que son cinco los departamentos ministeriales quienes estudian las medidas de ayuda a perfilar, una disgregación administrativa que debe solucionarse.

El líder de la patronal señala que, aunque ya se anticipó al Gobierno la batería de medidas solicitadas y no ha habido respuesta, “ahora no contemplamos que el Ejecutivo no atienda estas medidas y sólo podemos contemplar su aceptación, porque la situación cada semana se agrava más”.

En esta hipótesis terció Francisco Salazar-Simpson, directivo de la asociación de concesionarios Faconauto , quien calificó de “ilógica” la actitud del Gobierno de mantener exclusivamente sus iniciativas. Las asociaciones más representativas del sector del automóvil amparadas por la patronal CEOE han solicitado al Gobierno un paquete de ayudas directas a la compra de vehículos por un importe de 560 millones de euros.

La peticiones se articulan en ayudas directas al usuario de 1.200 euros para la compra de turismos y comerciales ligeros, 3.000 euros para vehículos industriales medios y de 12.000 euros para camiones de más de 16 toneladas, una iniciativa que puede generar una demanda adicional anual de 150.000 vehículos.

El contenido de las medidas, según el director general de los fabricantes (Anfac), Luis Valero, podría generar ingresos fiscales adicionales de 223 millones de euros en el año de vigencia que se propone para las ayudas. Asimismo, Víctor García Alía, de los importadores de Aniacam, ha puntualizado que no se incluye el ahorro por accidentalidad que supondría la mayor seguridad de los coches nuevos y que se evalúa en 2.200 millones de euros al año.

Valero apuntó que tanto las ayudas económicas del Plan de Competitividad como las subvenciones del VIVE “no generan déficit público, pues se terminan devolviendo”. Sobre las ayudas ya articuladas por el Gobierno, el presidente de la CEOE, puntualizó que son “insuficientes” y abogó por actuaciones de más calado.

Las asociaciones del automóvil y la CEOE hicieron también un repaso a las dificultades de financiación que existen en el sector por los recelos del sistema financiero hacia la alta morosidad. Díaz Ferrán puntualizó que el sector bancario hace todo lo que puede en este campo, por lo que pidió al Gobierno “medidas extraordinarias para hacer frente a situaciones extraordinarias”.

Eludió, en este sentido, establecer agravios comparativos respecto a las ayudas públicas que recibe el sector financiero, porque si éste cayera “no tendría nadie salvación”. En la conferencia de prensa se repasó también la situación laboral del sector, pero se eludió cuantificar el empleo que generaría la sobredemanda de coches por estas ayudas, se cuantificó en 100.000 los empleados bajo la situación de Expediente de Regulación de Empleo (ERE), y de continuar la actual coyuntura se apostó por “ajustes inevitables y dolorosos”.

Juan Antonio Sánchez Torres, presidente de la asociación de vendedores Ganvam, destacó el esfuerzo promocional de fabricantes y vendedores con descuentos en las compras de hasta el 35% “y que se seguirán haciendo”.

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