La Comisión Europea pide a España que aclare su plan de apoyo al automóvil

La Comisión Europea pide a España que aclare su plan de apoyo al automóvil

image
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio remitirá a la Comisión Europea “toda la documentación” relativa al Plan Integral de Automoción (PIA), aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros y dotado con 4.000 millones de euros, informaron fuentes del departamento que dirige Miguel Sebastián.

La Comisión Europea (CE) ha pedido al Gobierno español aclaraciones sobre el recién aprobado plan de apoyo a la industria del automóvil, para garantizar que respeta la normativa europea sobre ayudas de Estado y los principios del mercado interior.

El portavoz comunitario de Competencia, Jonathan Todd, precisó que por el momento se trata de “contactos informales”, pero indicó que, si es necesario, la CE remitirá a España una carta reclamando detalles sobre el plan.

El Consejo de Ministros español dio el viernes pasado su visto bueno al Plan Integral de Automoción, que tendrá una dotación de 4.170 millones de euros.

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, advirtió de que, para beneficiarse de las ayudas, las empresas no podrán destruir empleo.

El plan francés de apoyo a los fabricantes de automóviles, que condiciona la obtención de las ayudas a que no haya cierre de plantas en Francia ni despidos, ya suscitó reservas en la CE y también en algunos países socios, ante la posibilidad de que vulnere el principio de libertad de establecimiento.

Todd señaló hoy que la Comisión empieza a evaluar las medidas españolas y recalcó que aplica los mismos criterios a todos los Estados miembros.

El portavoz dejó claro que cualquier medida que implique concesión de subvenciones debe respetar la normativa europea sobre ayudas de Estado, pero también los principios que regulan el mercado interior y, en concreto, la libertad de establecimiento.

La semana pasada, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, señaló, en relación con el plan francés, que ningún esquema de ayuda puesto en marcha por un Estado miembro puede tener “efectos colaterales negativos” en los otros socios.

Comenta o Pregúntanos