Ser ecológicos al volante: una actitud social

Ser ecológicos al volante: una actitud social

Fabricantes, gobiernos, conductores… todos los actores que conforman el mundo automovilístico deben cambiar su mentalidad hacia el respeto medioambiental. Así lo demanda el planeta. Primero movieron ficha las administraciones, que obligaron a los fabricantes a orientarse hacia la ecología. Ahora les toca a los conductores.

El ser humano necesita de la energía para desarrollar cualquiera de sus actividades cotidianas, pero sabemos que ésta, tal y como la conocemos hoy en día, no es infinita. En la actualidad, nuestra dependencia del petróleo tiene más puntos negativos que positivos: a la carencia de recursos se le añaden los motivos medioambientales. Si bien es verdad que en la última década los fabricantes de coches han puesto sus esfuerzos en la tecnología verde, como conductores siempre podemos aportar nuestro granito de arena y circular de forma ecológica.

Hacia la eco-conducción: una actitud social

Mientras que las administraciones y empresas se muestran cada vez más concienciadas, lo cierto es que la sociedad va un paso por detrás. Realizar unaconducción económica implica un esfuerzo por nuestra parte e, incluso, nuestras buenas intenciones pueden verse mermadas por la actitud del resto. Las grandes ciudades obligan a un conductor a adaptarse al ritmo de los demás y éste suele ser dirigido por un director de orquesta llamado estrés. Pero la dictadura de la mayoría funciona para todos: si el colectivo de ‘ecoconductores’ comienza a aumentar, el resto estarán obligados a cambiar.

Empecemos a poner más atención cuando vayamos al volante. Podemos empezar por controlar nuestro consumo. Es evidente que un urbano Diesel de última generación consume menos que un mechero, pero el reto está en conseguir reducir el gasto de combustible en un coche que, en principio, no ha sido concebido para ello –siempre dentro de unos límites, por supuesto-. El ahorro de carburante te sorprenderá si, durante una semana, te haces la firmepropuesta de hacer una conducción ecológica. Como ya hemos visto, los trucos para conseguirlo no son complicados y están al alcance de cualquier conductor, el problema es el desconocimiento y los falsos mitos, como el punto muerto o el ralentí.
Fabricantes: pensando en verde

Desde hace más de una década, el esfuerzo de los fabricantes se ha centrado en hacer de sus motores máquinas más respetuosas con el medio ambiente.

Lo más generalizado en las marcas es concebir nuevas mecánicas más eficientes, que consiguen reducir el consumo manteniendo o mejorando las prestaciones de generaciones anteriores. Cada marca aporta su nombre: Toyota Optimal Drive, Mercedes BlueEFFIENCY, Volkswagen Think Blue, Peugeot Blue Lion, Renault Eco2, Opel EcoFlex… pero en esencia, todos los sellos verdes se reducen a lo mismo: motores más pequeños y eficientes que se benefician de nuevas tecnologías como la de inyección Common Rail.

Start & Stop: la tecnología al servicio del medio ambiente.

Uno de los sistemas al que más se están sumando las marcas es el Start & Stop. Este dispositivo, exclusivo de modelos híbridos en sus inicios, se está incorporando en grandes berlinas, compactos e incluso SUVs. El siguiente paso es dejar de lado los propulsores de combustión o, al menos, asociarlos a mecánicas eléctricas. La viabilidad del vehículo eléctrico aún hoy está en entredicho, es responsabilidad de las administraciones crear una infraestructura para hacerla posible.

Hay marcas que van más allá de invertir en tecnologías ecológica y centrarse en la educación social, como es el caso de Peugeot con su Eco Cup. A principios de marzo, el fabricante del león propuso un reto a 18 países europeos: recorrer1.000 kilómetros con un solo depósito de combustible. Un total de 72 participantes aceptaron el desafío de la Eco Cup, de los cuales cuatro –con sus respectivos copilotos- eran españoles. Para inscribirse era necesario rellenar un cuestionario y exponer las claves para hacer una conducción económica. Antes de iniciar la ‘verde’ competición, todos tuvieron que asistir a un curso paraaprender técnicas de ecoconducción. Ningún español tuvo la suerte de ganar, pero lo importante, según nos comentaron, es que habían aprendido mucho sobre circular económicamente: ‘Repetiría sin dudarlo, ha sido realmente formativo y nos ha enseñado a poner en práctica pequeños trucos para hacer una conducción ecológica’, expone Néstor Serrano Ortega uno de los participantes de nuestro país.

La iniciativa de Peugeot es pionera en la materia, pero no será la última: el futuro al que nos dirigimos apunta hacia el verde, ya es un proceso imparable demandado por la necesidad medioambiental.

Comenta o Pregúntanos