El cambio de titularidad de un vehículo es uno de los trámites más habituales cuando se compra o vende un coche, una moto o un ciclomotor. Aunque no suele ser un proceso complicado, puede entrañar ciertas dificultades si no se conoce el proceso, hay varios pasos, requisitos y errores comunes que conviene evitar para que la gestión se realice correctamente y sin sorpresas.

En España, este trámite sirve para comunicar a la Dirección General de Tráfico (DGT) que un vehículo cambia de propietario. Es imprescindible realizarlo en un plazo máximo de 30 días naturales desde la fecha de compra o entrega, ya que no hacerlo puede acarrear sanciones económicas e incluso problemas legales si el coche llega a estar involucrado en una infracción después de la venta.

Para conocer el proceso paso a paso y los requisitos específicos, existe información detallada sobre el cambio de titularidad de vehículo que te recomendamos revises. Podrás ver trámites concretos según el tipo de vehículo y algunos conceptos que aquí te resumimos de forma clara y práctica.

A continuación, vamos a repasar los pasos para el cambio de titularidad. Por el tiempo que lleva, reunir la documentación y tener que desplazarse, es más recomendable, si cuentas con el tiempo suficiente, dejarlo en manos de una gestoría, que en poco tiempo tendrás hecho el cambio de titularidad del vehículo con total seguridad en el proceso.

¿Qué documentos necesitas para el cambio de titularidad?

Antes de nada, es fundamental tener preparados todos los documentos que exige la DGT para formalizar el cambio. Estos son los más habituales:

Documentos del comprador y vendedor

  • DNI, NIE o pasaporte en vigor de ambas partes.
  • Contrato de compraventa firmado, con datos completos del vehículo (matrícula, marca, modelo, número de bastidor), precio de venta y firmas de comprador y vendedor.

Documentación del vehículo

  • Permiso de circulación original.
  • Ficha técnica (ITV) y tarjeta de inspección técnica, en vigor, especialmente si el vehículo tiene más de 4 años.
  • Último recibo del impuesto municipal de circulación, pagado. En algunas comunidades, puede solicitarse un certificado de estar al corriente de pago.

Justificantes administrativos

  • Pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) ante la Agencia Tributaria de tu comunidad autónoma.
  • Modelo de solicitud de cambio de titularidad (que podrás descargar o cumplimentar en la Jefatura de Tráfico).
  • Justificante de pago de tasas de la DGT (actualmente hay una tasa específica para el trámite).

Reúne toda esta documentación antes de acudir a la Jefatura de Tráfico o presentarla por vía telemática, si tienes certificado digital o acceso a la sede electrónica de la DGT.

Pasos para realizar el cambio de titularidad

Paso 1: Pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP)

El ITP corresponde a la comunidad autónoma donde esté domiciliado el comprador y suele calcularse como un porcentaje del valor real de mercado del vehículo.

Para liquidar este impuesto:

  • Acude a la Agencia Tributaria de tu comunidad.
  • Presenta el contrato de compraventa y los datos del vehículo.
  • Paga el impuesto y conserva el justificante de pago (lo necesitarás para el siguiente paso).

Este pago es obligatorio antes de ir a Tráfico.

Paso 2: Solicitar el cambio de titularidad en la DGT

Con el justificante del ITP y el resto de documentos, puedes:

  • Solicitar cita previa en la Jefatura Provincial de Tráfico más cercana.
  • Presentar la documentación en persona.
  • En muchos casos, si cuentas con certificado digital o sistema Cl@ve, también puedes tramitarlo online a través de la sede electrónica de la DGT.

En este paso la DGT comprobará:

  • Que el vehículo esté libre de cargas o, en caso contrario, que el comprador esté informado.
  • Que la documentación técnica y administrativa está en regla.
  • Que los datos personales coinciden con los DNI o NIE presentados.

Una vez aceptada la solicitud, se emitirá un nuevo permiso de circulación a nombre del comprador.

Cuánto cuesta el cambio de titularidad

El coste total del trámite es la suma de:

  • Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP): varía por comunidad autónoma (generalmente entre 4 % y 8 % del valor del vehículo).
  • Tasa de tráfico: cantidad fija que establece la DGT cada año.
  • Gestoría (opción recomendable): si decides que una gestoría cualificada realice el trámite por ti, tendrías que sumar su honorario.

Errores más comunes que conviene evitar

Aunque el proceso puede parecer sencillo, hay varios errores frecuentes que generan problemas o retrasos:

Dejar pasar el plazo de 30 días

Si no se comunica el cambio en ese periodo, la DGT puede aplicar recargos o sanciones.

No pagar el ITP antes de acudir a la DGT

Sin el justificante de pago del impuesto, la DGT no tramita el cambio de titularidad.

Entregar documentación incompleta o incorrecta

Datos mal escritos en el contrato, DNI caducado o falta de firmar debidamente el contrato de compraventa provocan rechazos de la solicitud.

Ignorar las cargas o gravámenes

Si el vehículo tiene cargas (por ejemplo, un préstamo pendiente), el comprador debe estar informado y en ocasiones se requiere que las cargas se cancelen o se pacten condiciones claras antes de la transferencia.

Una vez presentada la documentación en la DGT, la gestión suele demorarse unos días hábiles, tras los cuales:

  • Recibirás el nuevo permiso de circulación a tu nombre.
  • El vendedor queda liberado de responsabilidad frente a multas posteriores (siempre que la venta esté comunicada correctamente).

El cambio de titularidad de un vehículo es un trámite obligatorio en España cuando se compra o vende un coche, moto o ciclomotor. Requiere organización, documentación correcta y el pago de impuestos y tasas, si no quieres tener que estar pendiente de que documentos o tasas debes pagar, lo mejor es acudir a una gestoría que te lo hagan todo, te evitas problemas y perdidas de tiempo.