El eCall, obligatorio para los coches nuevos en 2010

El eCall, obligatorio para los coches nuevos en 2010

La Comisión Europea (CE) va a proponer a los Estados miembros de la Unión que los vehículos nuevos incorporen de serie el sistema de llamada automática de emergencia, conocido como eCall, a partir del próximo año, según informa la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil (FITSA).

El eCall se caracteriza por ser capaz de realizar automáticamente una llamada a un centro de emergencias en caso de detectar una fuerte colisión o la apertura del airbag. También se puede activar manualmente en otras situaciones como, por ejemplo, si el conductor se encuentra indispuesto. Además, esta llamada puede incorporar localización geográfica tridimensional, tipo de colisión, posición, violencia de la colisión, dirección o trayectoria del vehículo.

El Ejecutivo comunitario desea que sean los propios fabricantes los que incorporen de serie, de forma voluntaria, este sistema de seguridad en los vehículos nuevos. Para ello, ha establecido como plazo final diciembre de 2009. De no producirse este acuerdo voluntario ‘se propondrá la aprobación de un reglamento que exigirá a los 27 países miembros de la Unión Europea la adopción de medidas para que el eCall sea equipamiento de serie en los vehículos nuevos homologados en Europa‘. De esta manera se persigue también, abaratar el coste para garantizar su implantación en todos los estados europeos.

En Europa se registran al año más de 1,2 millones de accidentes que requieren asistencia médica, y muchos más que precisan de otro tipo de asistencia. En la mayoría de los siniestros, los ocupantes del automóvil se encuentran conmocionados, no saben dónde están, son incapaces de comunicarse o no aciertan a utilizar un teléfono móvil. En todos estos casos, en cualquier lugar de Europa en que se encuentren, el eCall puede reducir drásticamente los tiempos de respuesta de los servicios de emergencia, salvar vidas y reducir la gravedad de las lesiones.

Se considera que si se implantara este dispositivo íntegramente en Europa ‘se podrían salvar hasta 2.500 vidas al año, reducir la gravedad de las lesiones, aportar a la sociedad un ahorro importante en costes de asistencia sanitaria y reducir el sufrimiento de las personas’, ha destacado la Fundación.

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