Si hace apenas un par de meses os traíamos la prueba del Ford Fiesta con el motor 1.0 ecoboost de 125cv, ahora es el turno de su homólogo en diésel, con el nuevo 1.5 TDCi de 120cv.

El motor escogido es el nuevo 1.5 TDCi que deriva del anterior 1.6 TDCi de origen PSA. El nuevo 1.5 TDCi es, a grandes rasgos, una actualización profunda.

Tras probarlo y conducirlo una semana nos ha gustado el funcionamiento que tiene este nuevo propulsor, mucho más cómodo en todos los sentidos que su antecesor.

Sigue siendo un 8 válvulas, por lo que a bajas vueltas muestra mucho empuje, también en la marcha más larga, donde nos ha sorprendido con un alto empuje desde tan solo 1500 vueltas, incluso subiendo algún que otro puerto sin desfallecer.

Estira bien, pero se nota que donde más cómodo se encuentra es en bajo y medio régimen, a la hora de subir de vueltas y pasar las 3600 que es donde otorga los 120cv, se nota como va perdiendo fuerza y se vuelve inútil seguir. Dado que si cambiamos de marcha antes el coche será más rápido y con menos esfuerzo para el motor.

Otro de los puntos a favor de este nuevo motor es su consumo, si el 1.6 TDCi era bueno en este aspecto, este es mejor. Releyendo información de la prueba que realizamos al Ford Focus Sport con el 1.6 TDCi que probamos hace un tiempo, el consumo medio que arrojo fue superior a los 5 litros, hizo una media de 5,5 litros a los 100km recorridos. Un consumo muy bueno.

Naturalmente el Focus es más pesado y voluminoso que su hermano pequeño el Ford Fiesta, pero no sirve para hacernos una idea de la bajada de consumo con en el nuevo motor 1.5 TDCi.

Hicimos los mismos trayectos con el Fiesta que se hicieron en su momento con el Focus, mismo conductor, por lo que mismo estilo de conducción. El consumo se situó un litro por debajo, 4,5 litros. Puede parecer increíble, pero es así, medido eso si por el ordenador de a bordo que ya sabemos que en ocasiones no son 100 por 100 exactos.

En todo caso el consumo es menor y las prestaciones mayores. Empuja con mayor ímpetu y permite realizar adelantamientos en vías de doble sentido con mucha soltura y seguridad.

Si comparamos el Ford Fiesta con este buen motor con el Focus que probamos hace unos meses, también con la misma mecánica, nos arrojan unos consumos casi calcados.

Si bien el Fiesta tiene tendencia a consumir menos combustible y ser más fácil de bajar la media que el Focus, peor aun así el Focus tiene unos consumos medios casi imbatibles dentro del segmento de compactos. Y con una prestaciones muy interesantes.

El nuevo y actual Fiesta le gana por goleada en todos los sentidos, y no solo por lo obvio, ser un modelo nuevo, a su antecesor. Si no por mejoras que el anterior Fiesta llevaba tiempo pidiendo. Como un mejor sistema multimedia con una pantalla de buen tamaño.

Mejoras a nivel de seguridad con asistentes de carretera que toda la competencia ya tenía y que ahora el nuevo Ford Fiesta también. Como por ejemplo el detector de líneas que impide salirse del carril o, también, lector de señales de tráfico, aviso de ángulo muerto y un largo etcétera.

Sin duda este nuevo Fiesta viene muy bien equipado no solo a nivel de seguridad. En el acabado que hemos podido probar durante unos días, el Titanium, ya de serie, lleva lo que de verdad se va a usar a diario.

Por ejemplo, los asientos nos han parecido tremendamente cómodos e ideales para viajes o un uso intensivo. Además de recoger estupendamente el cuerpo, podemos realizar viajes largos y salir completamente descansados. Con pocos utilitarios sucede igual.

Externamente el Fiesta, como es normal, ha ganado muchos enteros si lo comparamos con su antecesor. Son diseños casi diametralmente opuestos, incluso los grupos ópticos tanto delanteros como traseros tienen formas totalmente diferentes.

Su diseño es juvenil y atrayente, es fácil que te vean y se queden mirando, incluso con un color tan discreto como el de nuestra unidad, “Azul Báltico”.

El acabado Titanium es un acabado intermedio, por debajo de éste están disponibles el Trend y Trend+. Y por encima del Titanium el ST-Line y el tope de gama; Vignale. Que viene con una alta dotación de extras de serie.

El interior del Fiesta sorprende gratamente por su sencillez y encontrarse todo en su sitio, si el anterior Fiesta disponía de multitud de botones para cada acción del sistema multimedia. Ahora está todo simplificado con una pantalla de buenas dimensiones que es táctil y permite gobernar todo sin mayor problema, rápido e intuitivo.

El cuadro de instrumentos también dispone de una buena pantalla para el ordenador de a bordo, toda la información a nuestro alcance. Nos ha gustado visual y físicamente el aspecto del nuevo cuadro de instrumentos. Nada que ver con el anterior.

La verdad es que el conjunto, en sí, está muy conseguido. Incluso el puesto de conducción es extraordinariamente cómodo en todos los sentidos. Además de los típicos múltiples reglajes de los asientos, también tenemos los del volante, tanto el altura como en profundidad.

Por lo que en pocos minutos podemos adoptar la postura correcta ante el volante, postura cómoda y correcta.

Visibilidad
La visibilidad desde el asiento del conductor es claramente buena, por delante tenemos unos montantes “A” no excesivamente dimensionados, lo que nos da una visión muy buena, apoyada por unos espejos muy bien resueltos.

Tenemos una visibilidad trasera también bastante aceptable, lo que nos da mucha confianza al controlar todo lo que pasa alrededor del vehículo de un solo vistazo, desde sensores de parking al uso de la cámara trasera, todo es una ayuda.

En el apartado luces, la versión Titanium monta de serie faros halógenos con lentes elipsoidales, por suerte, ya existe unos faros de ledes opcionales, que tanto se han echado en falta para el Fiesta, aún no hemos podido probarlos, pero es de suponer que su cantidad y capacidad lumínica será sin duda mucho mayor que la de los tradicionales halógenos que cumplen sin más.

Impresiones de Conducción
Conducir el Ford Fiesta Titanium con 1.5 TDCi de 120 CV es mucho más agradable y cómodo de lo que suponíamos, dada la buena potencia del propulsor a bajo régimen.

Su motor responde desde bajas vueltas entregando potencia en poco tiempo. Nos permite realizar adelantamientos e incorporaciones con suma rapidez.

El Fiesta goza de un buen paso por curva, la suspensión sin llegar a ser muy dura y seca, funciona de maravilla evitando balanceos innecesarios en zonas reviradas.

Es un vehículo que dada su alta comodidad en marcha, nos permite realizar muchos kilómetros con él sin acusar cansancio. En zonas reviradas es donde se puede notar una gran diferencia entre la suspensión del acabado ST-Line y Titanium.

En el acabado ST-Line ésta es más enérgica sin llegar a ser incomoda o seca. Se deja notar su buen hacer en curvas enlazadas y curvas rápidas o lentas.

No obstante, la suspensión de serie del acabado Titanium en conjunto con los buenos neumáticos que montaba nuestra unidad, unos Michelin Premacy 3, hemos podido disfrutar y mucho de su buen hacer en tramos virados. Donde el bastidor sorprende para bien.

A día de hoy se tiende a criminalizar a los motores diésel por el mero hecho de serlos, no debemos olvidar que gracias al diésel, sobre todo en este nuestro país, funcionan las cosas como funcionan (transporte entre otras cosas). El diésel nos fue impuesto hace ahora más de 2 y 3 décadas, alabando sus bondades, que aún siguen vigentes, como son su mayor autonomía y menor consumo de combustible si se compara con un motor de gasolina de la época, hoy día la diferencia no es tanta.

También se vendió haciendo alusión a ser menos contaminante ya que emitía menos gases de efecto invernadero como es el Co2, pero nunca se habló, hasta hoy, de las partículas minúsculas de NoX que si emiten más que los gasolina y que es perjudicial para el ser humano.

La tecnología ha seguido avanzando en favor de que los motores son más limpios en todos los sentidos, gracias a innumerables sensores, filtros y ajustes no contaminan ni una décima parte que los diésel de hace 30, 40 o 50 años. Estadísticas así lo reflejan.

Por su puesto también son más prestacionales y más parcos en consumos. Además de más agradables al uso.

La tecnología diésel, queramos o no, aún sigue viva, la migración a los vehículos puramente eléctricos es imparable, claro está, pero no se puede hacer de un día para otro, no existen actualmente las suficientes infraestructuras para que un usuario sin garaje pueda en la calle cargar su coche en la calle o realizar un viaje largo.

Y no hablamos de Tesla con los Supercharger, son minoría y sus precios para unos pocos, no podemos pensar que un trabajador que vive al día pueda acceder a la compra de un Tesla o cualquier vehículo eléctrico que son más caros actualmente que un tradicional diésel que le hará el mismo servicio por menos coste.

Sin duda los tiempos cambian y el diésel junto con el gasolina terminará desapareciendo de nuestras vidas como así paso con otros sistemas de empuje, pero todo necesita una transición, y, hablando coloquialmente; “las prisas no son buenas”

El motor diésel que hemos probado en el Ford Fiesta cumple con todas las normativas vigentes y consume y emite muy poco, ideal para un uso plural.

Frenada
Antiguamente, una de las pegas que se le podían otorgar al Fiesta con este tipo de motor y potencia era el uso en el sistema de frenado de los ya más que superados frenos de tambor en el eje trasero.

Si bien son perfectamente funcionales en su cometido, siempre hemos pensado que mejor unos discos de freno aunque se sean de menor tamaño.

En el actual Fiesta el conjunto cuenta con frenos de disco en ambos ejes, por lo menos con el motor de 120cv TDCi. Sabemos que el de 85cv sigue montando tambores en el eje trasero.

En cierta medida es comprensible, con 85cv quizás no sea necesario un sistema de frenado tan potente pero nunca esta demás.

Los frenos de disco delanteros son ventilados de 262mm, detrás discos macizos de 252mm. ABS de última generación.

Son de mayor tamaño que los del Fiesta anterior, que los delanteros con la misma potencia eran de 258mm.

El sistema de frenado cumple a la perfección, como cabría esperar. Tiene buen mordiente y es dosificable en la frenada.

Tracción
El Ford Fiesta 1.5 TDCi tracciona con el eje delantero. Su motor da una buena cantidad de PAR a bajas vueltas, el suficiente para desenvolverse bien por ciudad, y no demasiado para tener pérdidas de tracción acusadas al soltar el embrague más rápido de lo habitual.

Tenemos a nuestro favor el control de tracción y de estabilidad, que van en conjunto.

Con estos sistemas electrónicos y las ruedas de serie 195/55/16″ Michelin no se presentan pérdidas de adherencia. Este tipo de neumático es el indicado para una conducción diaria, sobre todo su media, perfecta para la potencia y desempeño del motor.

Es raro ver hoy día medias tan “pequeñas” de neumáticos en coches así, pero es de agradecer.

Estabilidad
La estabilidad del Ford Fiesta Titanium es alta, nos permite disfrutar del bastidor al máximo. El conjunto de suspensiones es el encargado de minimizar los balanceos de la carrocería.

Su dureza es notable pero en absoluto es una suspensión seca. El Fiesta filtra de maravilla las irregularidades del terreno. Nuestra unidad equipaba control de estabilidad ESP, que hace aparición cuando las cosas se ponen difíciles.

Al actuar el ESP se nota un brusco movimiento y, rápidamente, nos cambia la dirección a la que deberíamos ir, evitando males mayores. Pero ojo, no debemos confiar en que el ESP nos salve de todo. Las leyes de la física están ahí y son inalterables. El ESP no lo puede todo.

Nos ha parecido un coche muy neutro en sus reacciones, incluso llevándolo al límite saber mantener la compostura y no perder el rumbo.

Reposacabezas
El Ford Fiesta Titanium dispone de cinco plazas utilizables. Todas ellas disponen de reposacabezas. Los traseros son regulables en altura y van perfectamente integrados en el asiento en su posición más baja. En los asientos delanteros son regulables en altura e inclinación.

Cinturones
El Ford Fiesta Titanium viene equipado con cinco cinturones de tipo estándar de tres puntos de anclaje. Los delanteros llevan pretensores pirotécnicos y avisador acústico de cinturón no abrochado. Los traseros solo avisador de cinturón no abrochado.

Bebes y Niños
El Ford Fiesta es un vehículo ideal en su versión 5p para un uso familiar, su tamaño interior y acceso a las plazas traseras lo convierten en un buen candidato. Cuenta con anclajes ISOFIX y Top Tether en los asientos traseros. Su maletero, 303 litros, es capaz y goza de una buena boca de carga, con suelo plano.

Airbags
Como equipamiento de serie en seguridad pasiva, viene bien surtido de Airbag. Dispone de serie de 6 airbag, que son: De conductor y acompañante, laterales de conductor y acompañante, y por ultimo de rodillas para el conductor. Como opción podemos solicitar dos airbag más, que son; Airbag de cortina laterales, tanto para el conductor como para el acompañante.

Recuperaciones
Anteriormente hemos comentado que los 120cv que proporciona el 1.5 TDCi son más que suficientes para mover los 1.207kg que pesa el Fiesta. Es capaz de realizar el 0 a 100 km/h en solo 9,2 segundos. Una cifra muy buena.

Esta versión de Ford Fiesta puede ser un vehículo rápido y con carácter deportivo. Su motor es para hacer muchos kilómetros con un consumo muy bajo. Y también para darnos más de un lujo en zonas reviradas. Podemos, sin duda, realizar adelantamientos de manera rápida y eficaz.

Y si buscas mayores prestaciones siempre puedes optar por la versión ecoboost de 140cv. O ya dar el salto al nuevo ST.

Caja de Cambios
El cambio es de 6 velocidades, las 3 primeras son más cortas y bien escalonadas, la sexta es menos utilizable fuera de autovía/autopista.

El tacto de la palanca es muy bueno, muy directa, nada de ruidos extraños ni holguras. La caja es muy rápida en uso deportivo.

Circulando por Carretera
En este medio, su comportamiento es muy bueno, el chasis se comporta bien como ya hemos comentado y las suspensiones cómodas, que no blandas, nos dan una sensación de aplomo suficiente para notar la carretera, lo frenos cumplen perfectamente y no se quedan cortos en ningún momento.

La excelente calidad de materiales en su construcción hacen que en el interior el motor sea prácticamente inaudible, al igual que las vibraciones no se aprecian. El consumo homologado para esta vía es de 3,8 litros a los 100 km realizados. Nuestro consumo (4.5 litros) sin ser malo no estuvo cerca del homologado. Que difícilmente podremos llegar a ver.

Circulando por Autopista
El Fiesta se comporta muy bien en autopista, su tarado de suspensiones es lo suficientemente confortable para hacer un largo viaje y que no sea cansado, eso unido a su bajo nivel de ruido dado el desarrollo de la sexta marcha y su poco consumo le hacen un buen vehículo de viaje a velocidades legales.

El puesto de conducción y asientos favorecen a un alto confort de marcha que nos permite viajar sin cansancio. El consumo homologado para esta vía es de 4,2 litros a los 100 km realizados. Nuestro consumo 4,7 litros haciendo uso del modo ECO.

Circulando por Ciudad
En ciudad el Fiesta se encuentra muy cómodo, su tamaño de poco más de cuatro metros lo hacen muy apto para una conducción por cuidad, con atascos incluidos.

La rapidez de respuesta del motor y una frenada suficiente, le hacen ser un automóvil muy fácil de conducir en tráfico urbano.

Cuenta con sistema Start & Stop, que favorece un menor consumo y emisiones si transitamos mucho por ciudad. El consumo homologado en ciudad es de 4,7 litros a los 100 km recorridos. Muy bajo.

El consumo obtenido a lo largo de la prueba en ciudad llego a una media de 6 litros a los 100 km.

Calidad de Acabados
Los acabados son correctos, las piezas encajan bien entre si y no presentan problemas.

Calidad de Materiales
Los materiales empleados en el Ford Fiesta son correctos sin más. Los plásticos duros al tacto no visibles no convencen. Los más visibles son gomosos al tacto.

La opinión de probador

A lo largo de la semana que he convivido con él he sentido en todo momento que llevaba un coche agradable, divertido y seguro. El 1.5 TDCi es más contundente en todos los sentidos si lo comparamos con su homólogo en gasolina, el 1.0 ecoboost, que ya de por si es un motor ideal.

Por eso en el titular de esta prueba hacemos alusión a que el diésel sigue muy vivo, son motores como el 1.5 TDCi lo que hacen que este tipo de mecánicas sean útiles para el día a día, por sus bajos consumo, agrado de uso y baja contaminación.

Este motor cuando lo probamos en el Focus nos sorprendió gratamente, pero es que en el Fiesta su funcionamiento es aún mejor.

Es un motor que te hace, literalmente, olvidarte del cambio de marchas si está por encima de las 2000 vueltas. A penas se ha de reducir marcha para poder volver a ganar velocidad.

He podido realizar en más de en una ocasión adelantamientos en cuarta y quinta marcha en vías de doble sentido. Sin apenas permanecer tiempo en el carril contrario. Es sin duda una excelente virtud de este pequeño propulsor.

Y si se quiere aprovechar su máximo potencial con bajar marcha podremos ver y sentir de lo que es capaz este motor, que ligado a un magnifico bastidor da mucho de sí.

Conclusiones
En resumen, el Ford Fiesta con el motor 1.5 TDCi es un excelente candidato si estás buscando un vehículo urbano potente con bajo consumo. El 1.5 TDCi está disponible en 85, y 120cv respectivamente.

 

A favor:

Motor, consumos, confort.

A mejorar:

Luces halógenas, rumorosidad neumáticos, plásticos

 

Datos Técnicos

Versión: 1.5 TDCi 120cv Puertas: 5
Cilindros: 4 en línea Plazas: 5 (2 + 3)
Par máximo: 270 Nm de 1750 a 2500 rpm Maletero: 303 litros
Distribución: Un árbol de levas en la culata Peso: 1207 Kgs.
Alimentación: Diesel- inyección directa,

2 válvulas por cilindro.

Turbo – Intercooler

Depósito: 42 litros
Tracción: Delantera Velocidad: 195 km/h
Cambio: Manual, 6 velocidades

 

Consumos

Consumo urbano 4,7 (l/100 km)
Consumo extraurbano 3,8 (l/100 km)
Consumo medio 4,2 (l/100 km)
Emisiones de CO2 107 (gr/km)
Normativa de emisiones Euro 6

 

Dimensiones

Largo / ancho / alto (mm)                                        4040 / 1735 / 1476

 

0 a 100 km/h: 9,2 segundos

Precio de unidad probada sin extras y con descuentos: desde 17908€